domingo, 2 de febrero de 2014

Mírame ojos de mar:
Ya no hay púpilas que atravesar
ni reflejo en tus azules.
Mis pestañas ya no llevarán tu nombre.
Lágrimas que se ahogan con el agua de esos mares.
Mares que recorrimos y Mare que fui.

¡Ay de mí, marinero!
Enseñame a navegar.
¡Ay de mí, Capitán!
Partiremos sin ancla ni bandera.
Contra viento y marea.
¡Ay de mí!
Antes de notar sal.
Como una ola nueva, hechizada por la luna nueva.

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