domingo, 5 de febrero de 2012

Moving like.

Un vaso de cocacola en la mano,
medias negras, ojos maquillados.

De pronto suena esa canción.
La que te hace saltar de la cama, gritar y alzar los brazos.
Te sientes bien, el momento te llena; sonríes sin dejar de bailar.
Estas despeinada y la falda te llega por la cintura, pero un extraño motivo, sigues; dándolo todo, ¿Dando el qué?
Tus mejores bailes, sensaciones y momentos que sabes que jamás serán igual que la primera vez. Una experiencia única, irrepetible y posiblemente inigualable ante otra anterior.
Te inventas movimientos absurdos con tus amigos y te la resbala el resto. Estoy aquí para pasarlo bien y lo hago.

La canción acaba. Te quitas la corona, coges aire y esperas a la siguiente.